Ir al contenido

Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/87

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
—83—

por la integridad de cuyos intereses estaba encargado de velar.

Más que por lo hecho, la persecución del gancho habíase ordenado en previsión del futuro, de lo que pudiera realizar. Se le consideraba capaz del crimen y del robo, con superiores condiciones de dañabilidad por sus conocimientos del pago y de sus hombres. Se le temía como á nadie. La leyenda contaba de él cosas extraordinarias, actos de valor y de audacia en que su figura aparecía rodeada de resplandores siniestros. No existía hecho sangriento vi salteo célebre en que su nombre no se hallara mezclado en alguna forma. La fantasía suele ser fatal para estos personajes misteriosos, creaciones, en su mayor parte, de imaginaciones tan fecundas como simples. Era éste el caso del gaucho Ibañez, del matrero perseguido, cuya fama había traspuesto los límites del pago para extenderse por todos los ámbitos de la república, llevando á ellos un eco lúgubre de muerte.

Con la tolerancia, más, con el asentimiento, la autorización de la parte conservadora de la localidad campesina, buscábasele en el de-