Ir al contenido

Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/89

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
—85—

Como fondo el desierto, fondo único de tonos inimitables, á la hora en que el sol lanza, en plenitud de fuerza, sus rayos vivificantes. Como figura saliente la del gaucho, altivo en su desgracia, al pie del caballo rendido doblándose bajo el peso del cansancio; figura antigua de líneas tan enérgicas, tan viriles, que evocan en nuestro cerebro crónicas de tiempos épicos en que el tipo de esos valientes perseguidos fué el que con más relieve destacóse en la defensa de la libertad, cantada después en himnos altisonantes por hombres más pequeños.

La melena flotando á los vientos como una negra bandera llena de pliegues, la mirada intensa y fija, con reflejos de lanza nueva, clavada en el grupo armado, el ademán sereno, resuelto del que ha jugado su vida y sólo teme al cautiverio, dábale al gaucho todo el aire de un héroe legendario digno de ser cantado por un homérida ó esculpido en mármoles valientes.