Página:Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala Tomos I - II.pdf/334

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
—326—

de los naturales. Por Febrero de 1604, en virtud de letras apostólicas, se erigió en Provincia la Custodia de Zacatecas, cuyos fundamentos había puesto el Padre Fr. Diego y de la que había sido una y otra vez Custodio: y asi, juzgando el Comisario general, que ninguno sería mas á propósito para entablar y arreglar la nueva Provincia, que quien le habia dado principio, le despachó orden, para que, hallándose con fuerzas, tomase la jornada para Zacatecas. Tenía el siervo de Dios 115 años de edad, y sin embargo, hizo el viage á pié, como cuando mozo; y llegado á su destino, sirvió, en cuanto pudo, hasta que entregó su espíritu en manos de su Criador. Sucedió la bendita muerte de este santo Religioso, en el convento de San Mateo, que tiene la Provincia de Zacatecas en el Real de minas de Sombrerete, á fines del año de 1607, á los 117 años de su edad, 104 de Religion, y 67 de su arribo á este Nuevo Mundo. Sus reliquias se guardan con veneracion en la Iglesia del enunciado convento.

El segundo lugar corresponde, al que lo tuvo en los trabajos y afanes de la fundacion de esta Provincia, el V. P. Fr. Gonzalo Mendez. Fué este siervo de Dios natural de la Ciudad de Guadalajara, en el Reino de Toledo, hijo de padres nobles, y nació el año de 1505. El de 29 tomó el hábito de S. Francisco, en el Convento de Santa Maria de Jesus de Villalon, logrando tener por Maestro de Novicios y Director de su conciencia al ejemplar Religioso Fr. Diego Ordoñez. Recibió por orden de sus Prelados los Santos Ordenes hasta el diaconado; pero imitando á su Santo Patriarca, no se atrevió á ascender al Presbiterado. Por los años de 1539 se alistó en la mision que se colectó para este Reino; y llegado á Guatemala, viendo la gran penuria de Sacerdotes que se padecía en toda la comarca, hubo de sujetarse al dictamen de su Prelado, y recibir el Presbiterado, teniendo la Ciudad de Guatemala la gloria de que el primero que se ordenó en ella de Sacerdote, fuese un varon tan santo, como Fr. Gonzalo. Ordenado el P. Mendez, le asignó la obediencia por colonia en que ejercitase su apostolado las tierras de los indios Subtu-