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niendo el ejércilo en el mismo sitio, mandó un Cabo con treinta soldados, para que acometiendo por aquella parte al enemigo lo cortase ó entretuviese; pero este ardid tampoco salió acertado á nuestro General, porque acercándose á aquel parage, dieron en un pantano, que hacia el paso impenetrable. No por esto se desanimó Villalva: hizo varios avances por diversas partes de la trinchera, en los que, aunque mató algunos ingleses, no logró mayor ventaja. Mas cayendo ya el sol y hallándose sin pólvora, en pais enemigo y desconocido, retiró el ejército para el puerto y embarcado se vino á proveer de pólvora y municiones al puerto de Santo Tomás de Castilla. Desde aqui dio cuenta el General Villalva al Presidente y Capitán general de este Reino, de todo lo que habia pasado en la isla de Roatan y la necesidad que tenia do pólvora y balas, para continuar la facción. Hallábase de Presidente el Oidor Decano Don Antonio de Lara Mogrobejo, que convocó junta de guerra; y en cumplimiento de lo acordado en ella, proveyó despacho en 4 de Marzo de 1650, en que ordena el Capitán Don Francisco de Fuentes (padre del cronista), á cuyo cargo estaba la sala de armas, entregue al Capitán Elias de Bulasia, quince botijas de pólvora y seis quintales de balas, para proveer la armada. Salió prontamente para el Golfo el Capitán Bulasia, acompañado del Capitán Don Martin de Alvarado y Guzman, que llevaba 50 soldados de Guatemala y el Capitán Juan Bautista Chavarría, con otros 50 de la provincia de Chiquimula, que incorporados con los infantes de los cuatro navios de Villalva y los dos de Bulasia, hacían el número de 450.

Se hizo á la vela con gran presteza toda la armada al rumbo de los puertos de Roatan; y como el General Villalva ya sabia lo bien defendida que se halla la entrada por el primer puerto, le pareció probar fortuna por el otro; pero habiendo saltado en tierra con gran celeridad, encontró igualmente defendida esta entrada, con bastante número de soldados, que hicieron larga y obstinada resistencia á nuestras tropas, hasta que abriendo brecha á la trinchera con dos piezas de artillería, tuvo el ejército Español puerta por donde, entrando al cam-