Página:Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala Tomos I - II.pdf/602

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
—218—

al tercero por la mañana vieron venir una numerosa compañía de indios, los varones embijados, desnudos, con solo un caracol por delante, con penachos de plumas en las cabezas y lanzas en las manos: las mugeres pintadas de colorado, con un pañete por delante y girnaldas de flores en las cabezas; y á lo último de aquella comitiva venia un venerable anciano, con el pelo largo y blanco: este hizo un profundo acatamiento á los Padres y les dijo en lengua que pudieron percibir: que fuesen muy bien venidos: que cómo habían tardado tanto á riesgo que él se hubiera muerto? que los estaban esperando por horas con muchos deseos de servirles: que no los culpasen de no haber venido antes á saludarlos: que la causa habia sido entender que vendrian por tierra y que para esto tenían puestas atalayas en las cimas de los montes. Atónitos quedaron los Religiosos con tan no esperado razonamiento y preguntándole al buen viejo quien le habia dado noticia de su venida? Respondió que estando un dia en sus labores y siembras se le apareció un niño blanco y tan hermoso, que no habia visto otro como él, y mirándolo con cariñoso aspecto le dijo: Sábete que no has de morir hasta que seas cristiano: aquí han de venir unos hombres blancos, con la ropa hasta los pies, del color de esta tierra: en llegando dales acogida y no permitas les hagan enojo, porque son Ministros de Dios, quien te hace esta señalada merced, porque tú has hecho bien y sustentado á los que no tienen sustento. (Es de advertir, que este venerable anciano, aun en su gentilidad, se ocupaba en obras de misericordia, sembraba maiz para socorrer á los necesitados, componia las discordias y hacia otros buenos oficios con sus semejantes). Lleno de gozo al oír estas razones el P. Comisario procuró consolar al viejo, prometiéndole hacer con él todos los oficios de padre y de pastor. Inmediatamente trataron los indios de hacer alojamiento para los Religiosos, junto á un rio llamado Xarúa y al dia siguiente se hizo una iglesia muy capaz y se pusieron cruces en los caminos y otros lugares. Comenzaron los Padres á instruir y catequizar á sus clientulos y habiendo bautizado al viejo y toda su familia, siguieron muchos indios su ejemplo, asi por el amor y ve-