fica; he intentado llevarla a un punto tal, que no resultase ni demasiado seca para el vulgo ni demasiado frívola para los sabios. Pero si se me dijese, como a Cicerón, que una obra así no es propia ni para los sabios, que no pueden aprender nada en ella, ni para el vulgo, que no tendrá ganas de aprender en ella nada, yo no podría responder lo que él respondió. Muy bien puede ocurrir que al buscar una manera de que la filosofía convenga a todo el mundo haya en contrado una que no convenga a nadie; los términos medios son harto dificiles de conseguir, y no creo que me queden ganas de ponerme por segunda vez al mismo trabajo. Debo advertir a los que lean este libro y tengan algún conocimiento de la fisica que de ningún modo he pretendido instruirlos, sino divertirios solamente, presentándoles de una manera un poco más agradable y más amena lo que saben ya más sólidamente. También advierto a aquellos para quienes son nuevas estas materias que he creído poder instruirlos y divertirlos juntamente. Los primeros irán contra mi propósito si buscan aquí utilidad, y los segundos, si no buscan en esto mas que placer. No me entretendré en decir que he escogido, en toda la filosofía, la materia más capaz de excitar la curiosidad. Parece que nada debería interesarnos más que el saber cómo está hecho este mundo que habitamos, si hay otros mundos semejantes y que estén habitados también; pero, después de todo, preocupese de esto quien quiera. Los que tengan pensamientos que perder pueden perderlos en esta clase de asuntos; Digitized by Google
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