NOCHE PRIMERA Que la Tierra es un planeta que gira sobre si mismo y alrededor del Sol. Una noche, después de cenar, fulmos a pasearnos por el parque; hacía un fresco delicioso, que nos recompensaba de un día muy caluroso que habíamos padecido. La Luna había salido como una hora antes, y sus rayos, que a nosotros no llegaban sino a través de las ramas de los árboles, hacían una agradable combinación de un blanco muy vivo con todo el verde, que parecia negro. No había ninguna nube que ocultase o que obscureciese la menor estrella; todas éstas eran de un oro puro y brillante, todavía realzado por el fondo azul en que se destacaban. Este espectáculo me hizo soñar, y acaso sin la marquesa hubiese soñado bastante tiempo; pero la presencia de tan amable dama no me permitió abandonarme a la Luna y a las estrellas. —¿No encontráis—le dije—que el día mismo no es tan hermoso como una hermosa noche? —Si—me respondió—; la belleza del día es como una belleza rubia, que tiene más brillantez; pero la belleza de la noche es una belleza morena, que es más conmovedora. —Sois muy generosa—proseguí—al conceder esta CONVERSACIONES. 2 Digitized by Google
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