XI
LA TERCERA SESION ORDINARIA.
Abierta en la forma de costumbre la tercera sesión ordinaria del Congreso Internacional de Americanistas á las cuatro y media de la tarde del viernes 18, bajo la presidencia del Sr. Ministro de Justicia é Instrucción Pública D. Joaquín Baranda, la Secretaría dió cuenta con la inscripción de los nuevos socios D. Luis H. Labadie, D. Pedro González, D. Manuel Alcocer, D. Pedro Miranda, D. Francisco Zepeda y D. José Solis y Olavarrieta. Enterada de ello la selecta concurrencia de delegados, representantes, socios y público, el Sr. Baranda invitó á ocupar la presidencia de la sesión al Sr. Lic. D. Alfredo Chavero, que era uno de los vicepresidentes elegidos para formar parte de la Mesa definitiva. El honor no pudo ser más justo y merecido, pues el Sr. Chavero es uno de los más notables anticuarios y arqueólogos de México: abogado de gran crédito en el foro nacional, ante el que siempre ha patrocinado causas nobles y rectas, y representado grandes empresas y compañías útiles al país; diputado á muchos congresos de la unión; experto hombre politico; activo gobernador del Distrito Federal en un breve periodo; miembro de importantísimas comisiones para redacción y formación de códigos; profesor muy acreditado; director de la Escuela Nacional de Comercio y de Administración, que ha sabido elevar á plantel de educación de primera clase; director y reorganizador que fué del antiguo colegio de la Paz; literato y poeta de los mejores; autor dramático muy fecundo y aplaudido; historiador infatigable y antor del primer tomo de México à través de los Siglos, la más completa, moderna y lujosa edición de historia general del país, para la que escribió dicho primer tomo que abraza toda la historia antigua de México hasta la toma de la capital por Hernán Cortés; orador elocuentísimo y temible polemista; hombre de un buen gusto notable en bellas artes, caballeroso y amable para con todo el mundo; distinguido con nombramientos y diplomas de multitud de sociedades, liceos y academias de México y de naciones de Europa y de América; sin otros enemigos que los que siem— pre lo son de cuanto luce ó se distingue, constituye el Sr. Chavero una personalidad generalmente estimada, y por lo mismo fué bien