que cuando fué muerto Cuauhtemoc rezaron por él en lengua mexicana y ante su cadáver; que ninguna hambre sufrieron en el camino de las Hibueras, y antes bien estuvieron mejor atendidos que nadie, porque todos los soldados les daban parte de su comida; que uno y otro marcharon en una expedición que Cortés mandó á la Habana en un barco que naufragó y se fué á pique en Punta Antón, pereciendo en esa catástrofe treinta individuos de los sesenta que tripulaban la nave, Juan de Avalos pariente de Cortés y los dos misioneros Tecto y Aora. Ahora bien, el Sr. Andrade prueba todo esto llana y sencillísimamente no con rebuscadas disquisiciones más o menos aceptables, sino con testimonios siglos ha publicados é impresos; con párrafos de la historia escrita por Bernal Díaz, y de las relaciones y cartas de los Padres Torrubia y Gante, esto es, con testimonios que han estado al alcance y á disposición de todos los escritores que reprodujeron sin examen y sin estudio un error que á más de serlo arroja sin justicia ni razón sobre el conquistador la mancha de inhumano, pues da á entender que dejaba morir de hambre á sus buenos amigos y cooperadores. El estudio del Sr. Andrade fué muy aplaudido y escuchado como uno de los más nuevos y notables trabajos que se presentaron al Congreso. El Sr. Ingeniero D. Francisco M. Rodríguez, representante del Gobierno del Estado de Morelos, interesó á su vez grandemente á la Asamblea y á su público con la descripción muy bien hecha de una gran pirámide que existe al Noroeste de Cuernavaca y pueblo de Tepoxtlán. Ese monumento, que mide una regular altura y está dividido en tres cuerpos, fué á la vez templo, enterramiento y observatorio de los naturales, y su construcción da una elevada idea de la cultura y dotes artísticas de sus constructores; se conserva aún en buen estado, y el Sr. Rodriguez estima que su exploración y la de los alrededores hecha por personas entendidas y con elementos suficientes, proporcionaría importantísimas revelaciones á la arqueología, y aumentos notables á los museos. Para dar razón de la excelente memoria leída por el Sr. D. Francisco Martínez Vaca sobre craneometría indígena, necesitariamos ó insertarla integra aqui, ó poseer siquiera una mínima parte de la sabiduría que él demostró en su notabilisimo trabajo: el Sr. Martínez Vaca es un hombre de acreditado saber científico, y así lo confirmó ante los miembros del Congreso Americanista en su importante, clara y metódica exposición leída esa tarde. El Sr. H. S. Jacobs presentó un estudio ó disertación referente á Casas Grandes y los trogloditas en la región en que aquellas se asentaron: su trabajo estuvo escrito y fué leido en idioma inglés, y por falta de un extracto ó explicación en castellano no pudo ser apre-
Página:Crónica del undécimo Congreso internacional de americanistas, primero reunido en México en octubre de 1895; (IA cronicaundecimo00olavrich).pdf/87
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