Página:Cuentos - Joaquin V. Gonzalez.pdf/181

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
174
CUENTOS

A poca distancia se alzaba, con su fachada novísima y elegante, el templo dominicano, debido á la piedad de los fieles, bajo la santa inspiración de uno de sus guardianes de querida memoria, fray Olegario Correa. Las últimas vibraciones de la campana matinal se habían extinguido, y una á una, con la tradicional alfombra colgada del brazo izquierdo, el manto negro sobre la cabeza y cayendo en largos pliegues, venían de diversas direcciones las devotas madrugadoras, las que atormentan con sus impertinencias al lego portero, con preguntas por la salud del padre guardián, del confesor, del predicador, por la hora de la misa, aunque la saben de memoria, por noticias de las funciones próximas, hasta que el hermano, salido de quicio, las empuja, las rechaza para que vayan á oir, por lo menos, el final de la misa, pasada mientras ellas desahogaban su inextinguible sed de hablar, de empaparse en las cosas del templo. Razón es esta, la de haber entrado tarde,