Página:Cuentos - Joaquin V. Gonzalez.pdf/200

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
193
CUENTOS

¡Cuánta soledad en las naves! ¡cuánta frescura en el ambiente! ¡cuánto delicioso perfume circulaba en las imperceptibles ondas del aire! Adivinábase el alma de la mujer en todas partes; en el santuario había jarrones repletos de flores del tiempo, puestas ese mismo día; los paños sutiles y vaporosos del altar y de la cátedra, las vestiduras de las imágenes, festoneadas de encajes finísimos, revelaban que mística pero femenil ternura había cuidado de ellos y los había bordado en el apacible retiro de la celda; reinaba un claroscuro inspirador filtrado por las entreabiertas cortinas de las altas vidrieras; la iglesia estaba como la religiosa que apenas deja un intersticio de la rígida toca que encubre su rostro; y aquella luz indefinible, difusa, como increada, permitía apenas vislumbrar las sombras de los objetos: había un alma en todo el recinto, é imponía silencio y meditación.

Era un sábado y la hora solemne en que la comunidad entona la Salve á la