se verá, ó que recobran la que antes tenian, ó que perecen de languidez; esta experiencia puede hacerse observando el tallo de la alubia y del lúpulo.
Cuando uno se pasea en un jardin y observa cuidadosamente los diferentes tallos de las plantas que tiene á la vista, nota nccesariamente que su forma es tan vária como su direccion. Unos son cilíndricos, otros que tienen surcos en forma de media caña; los hay de figura triangular; y se encuentran algunos fortificades por nudos ó formados de piezas que se separan unas de otras.
Se distinguen cinco especies de tallos: 1.ª el tronco (truncus) la estaca (stypes), el bálago (paja de heno, centeno &c.), (culmus), la cepa, (caudex) y el tallo propiamente dicho.
El tronco es el tallo de la mayor parte de los árboles. Cuando tiene una figura cilíndrica, parecida á una columna y terminada por una copa de hojas, que no tiene corteza ó que apesar de tenerla se parece esta á lo demás del tallo, se llama estaca. Con este nombre se conoce el tallo de la palmera, del alce, &c.
El bálago es una caña sólida con nudos de trecho en trecho; de esta clase es el tallo del trigo y de otras plantas gramíneas, es decir que su fruto es en forma de granos; la mayor parte de estos frutos son alimenticios.
La cepa es un tallo subterráneo como el de la vid.
Todos los demás tallos no comprendidos en las divisiones precedentes son tallos propiamente dichos. Si queremos observar sus variedades no tenemos mas que observar las flores de nuestros jardines, pues los tallos son los que constituyen el principal adorno de la mayor parte de las plantas.
Los tallos tiernos cuya existencia no dura mas que un año, como el de la lechuga, por ejemplo, se llaman herbáceos; vivaces si se renuevan al año siguiente: casi leñosos cuando permanece su base y perecen casi enteramente los ramos en el invie. -