a oribus ab la consud nos sodsuM á nobLa justicia se muestra en la igualdad de los premios y los castigos y en la distribución que algunas veces se llama igualdad.Señor, el delito siempre esté fuera de la clemencia de vuestra majestad, el pecado y la insolencia; mas el pecador y el delincuente guarden sagrado en la naturaleza del príncipe.onleDe sí se acuerda quien se apiada del miserable; todo se ha de negar a la ofensa, no al ofensor; ella ha de ser castigada y él reducido. Acabar con él no es remedio, sino ímpetu.4. Muera el que merece muerte, mas con alivio que, no estorbando la ejecución, acredite la benignidad del príncipe.
—b5. No se remite el castigo por variarse, si lo que la ley ordena el juez no lo dispone, respetando los accidentes y la ocasión que habrá sin castigo; digo, sin mearecerlebat los delites a los acusado-