que admite sobre sí treinta o más libros, de que me proveen estos mis benditos hermanos. A la derecha, que mira al Mediodía, tengo mi lecho, ni bien muy acomodado, ni bien sumamente indecente.
"Los aparatos de esta triste habitación se componen de cuatro sillas, un brasero y un velón; no falta bastante ruido, pues el que mis grillos causan excede a otros mayores, si no en el estruendo, en lo lastimoso. No hace muchos días que tenía dos pares; pero logró orden para dejarme sólo uno un gran religioso de esta casa. Pesarán los que hoy tengo de ocho a nueve libras, advirtiendo que eran mucho mayores los que me quitaron; y con ser tan grande el defecto de mi pierna, y mayor con el peso y sujeción de los grillos, ando con ellos como si no estuviera cojo. Dios ayuda al hombre perseguido como con superior atención. Si da nieve, también da lana, para que lo que una hiele la otra abrigue." supp Extremaron aún más el rigor hasta hacerle perder la salud y cauterizarse por sus propias manos antiguas heridas que habíale cancerado la humedad, hasta que