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Página:Doctrinal de Quevedo. De los reyes, de los ministros, de la guerra, de la justicia, de la mujer, del pueblo (1930).pdf/37

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Doctrinal de Quevedo
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16. Caridad es bien entendida, si no muy acostumbrada, no poner a uno en ocasión de que se despeñe y pierda, donde es frecuente el riesgo.

17. En la prosperidad puede uno ser cuerdo y lo debe ser; mas pocas veces lo vemos; y ya que el hombre no mira su peligro, mire por él el príncipe.

18. No hay bondad sin achaque; no hay grandeza sin envidia.

19. Castigar a los ministros malos públicamente es dar ejemplo a imitación de Cristo, y consentirlos es dar escándalo a imitación de Satanás y es introducción para vivir sin temor.

20. Rey que disimula delitos en sus ministros, hácese partícipe de ellos, y la culpa ajena la hace propia.

21. Rey que duerme y se echa a dormir descuidado con los que le asisten, es sueño tan malo que la muerte no le quiere por hermano y le niega el parentesco.

22. Reinar es velar, y quien duerme no reina.

23. Rey que cierra los ojos, da la guarda de sus ovejas a los lobos, y el mi-