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Página:Doctrinal de Quevedo. De los reyes, de los ministros, de la guerra, de la justicia, de la mujer, del pueblo (1930).pdf/38

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E. Barriobero y Herrán
 

nistro que guarda el sueño a su rey, le entierra, no le sirve.

24. Rey que duerme, gobierna entre sueños; y cuando mejor le va, sueña que gobierna.

25. De modorras y letargos de príncipes adormecidos adolecieron muchas repúblicas y monarquías.

26. No basta al rey tener los ojos abiertos para entender que está despierto, que el mal dormir es con los ojos abiertos.

27. La cabeza de los reyes no se ha de inclinar más a una parte que a otra.

28. El rey es cabeza, y cabeza inclinada mal enderezará los demás miembros.

29. El rey es persona pública; su corona son las necesidades de su reino.

30. El reinar no es entretenimiento, sino tarea; mal rey el que goza sus estados, y bueno el que los sirve. Rey que se esconde a las quejas y tiene porteros para los agraviados y no para quien los agravia, retírase de su oficio y obligación.

31. Rey que llama criado al que le violenta y no le aconseja, al que le gobierna y no le sirve, al que toma y no pide, no pasa la majestad del nombre: es