petencias que el valor de los contrarios.
De las acciones humanas ninguna tan peligrosa como la guerra, ni de tanto daño, ni asistida de tan perniciosas pasiones, envidia, venganza, codicia, soberbia, locura, rabia, ignorancia; unas la ocasionan y otras la admiten.dEs muy difícil el justificar las causas de una guerra. Mucl as son justas en la relación; pocas en el hec to, y la que raras veces es justificada con verdad, es más raro limpiarse de circunstancias que la difamen.Los hombres juzgan de otros por lo que saben: es poco; por lo que ven: es corto; por lo que oyen: es dudoso; por felices sucesos: tiene menos riesgo, y el engaño más honesta disculpa.conNo basta que el general vaya con los soldados, si no va delante. Más importa que yendo delante le vean los soldados pelear, que no que yendo detrás vea él pelear a los soldados, cuanto es más eficaz mandar con el ejemplo que con mandatossinc Más quiere el soldado llevar los ojos en las espaldas de su capitán que