Página:ECH 1990 2 - Aguirre Cerda, Pedro, Presidencia de.djvu/25

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tremendas requebrajaduras. Pues bien, el acontecimiento político de más amplia resonancia en el Continente, la transformación del régimen de una casta en uno de ramificaciones nacionales, se produjo pacificamente, sin derramar una sola gota de sangre, sin invadir la propiedad de nadie, sin vulnerar derecho alguno. Este fenómeno, que solo se aprecia remontándose a su época y analizándolo con serenidad, se debe al Frente Popular, como entidad que conquistó el Poder; se debe, particularmente al Partido Radical, a sus dirigentes, se debe, también, sin duda, a la cordura, al buen sentido y al patriotismo de algunos personeros de la Derecha, que actuaron ocasionalmente, como amortiguadores; pero se debe, principalmente al conductor del movimiento, al responsable de sus consecuencias, se debe a Don Pedro Aguirre Cerda, a sus convicciones, a la concreción de su voluntad que, al moderar los ímpetus de sus propios partidarios, consiguió conjurar la fobia de sus enemigos, aún de aquellos más inconscientes.

Demagogía y Caudillismo. Otros dos cauterios aplicó Don Pedro Aguirre sobre otras dos llagas que amenazan a desgarrar a Chile, fueron los cauterios aplicados sobre la llaga de la demagogia y sobre la llaga de las dictaduras. La una, agitada por la propaganda de la Izquierda marxista y de la Derecha, la otra, por la entronización caudillista y despótica, cuya amenaza se hacía presente a intervalos, con anterioridad a 1938.

Muerte del Mandatario. Sería necesario decir que la actividad sin tregua, su incansable batallar, el poner, de continuo, su pecho frente a los dardos de la oposición, fueron los factores que minaron su salud y lo llevaron a la tumba.

Aquejado por la enfermedad, no interrumpe sus afanes; le preocupa la marcha de todos los asuntos del Estado; ningún decaimiento, ninguna tortura física le sirven de escusa para eximirse de las altísimas responsabilidades que había asumido. Unicamente, al verse vencido por la dolencia, instado al reposo por los facultativos que lo atienden, decide acogerse a un descanso que