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Página:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf/53

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Fernán Pérez y cuyo título aparece en el catálogo de Hernando Colón, no tenía la importancia del libro que conocemos.

Otra razón que tengo, para afirmarme en mi juicio sobre la autenticidad de la Historia del Almirante, se refiere a Alfonso Ulloa. Este negociante en libros imprimió en Venecia, el año 1563, una versión italiana del famoso Diálogo de la dignidad del hombre, que constituye la mejor obra de Pérez de Oliva; y como el mismo Ulloa publicó años después, o sea en 1571, el libro de Hernando Colón, quiere decir que estaba en condiciones de distinguir las obras de uno y otro. ¿Qué motivo pudo haberlo llevado a alterar con tan poco escrúpulo el nombre del autor en un libro, cuando lo había dejado intacto en el otro?

¿Tal vez deseo de lucro? Es una suposición muy aventurada. Si don Hernando era conocido como hombre de letras, más lo era el Maestro Fernán Pérez, que recorrió España, Francia e Italia, estudiando y enseñando.

Pero sobre todos los argumentos que se presentan en favor de la autenticidad de la obra, hay una prueba que basta para cerrar esta discusión: la palabra autorizada de fray Bartolomé de Las Casas.

El celoso y diligente Obispo de Chiapa tuvo en su poder manuscritos de Cristóbal y Hernando Colón, frecuentó la biblioteca de éste, conoció su historia y hace referencias a ella. ¿Cómo ha podido equivocarse, confundiendo la Historia de don Hernando Colón con la de Pérez de Oliva, a quien sin duda conoció y trató?

Ni cabe decir que el Obispo se equivó al leer en el convento de San Pablo el manuscrito, creyéndolo de don Hernando Colón, cuando era de Fernando Pérez de Oliva; porque no es posible que tal error cometiera persona tan avisada, máxime cuando tuvo en sus manos repetidas veces los catálogos y la obra de don Hernando.

Ya en mis Monografías copié algunas palabras concluyentes del Obispo; pero es fácil agregar otras, como cuando dice en el lib. I, capítulo V: «Todo lo que en este capítulo contenido es, a la letra, con algunas palabras añadidas mías, de don Hernando Colón, hijo del mismo egregio varón don Cristóbal Colón»; en otro capítulo habla de las razones «que don Hernando Colón, hijo del mismo Almirante, asignó que pudieron moverle al descubrimiento», y en el lib. II, cap. XXIX: «Tornemos al hilo de lo que refiere don Hernando.» Y no sigo, porque las citas serían numerosas.

Ni se puede alegar que una mano extraña ha puesto esas referencias en la Historia de las Indias, porque algunas de ellas son de puño y letra del Obispo de Chiapa.