del precio de cada especie de mercancía. Pero los tres factores, el movimiento de los precios, la masa circulante de mercancías y, finalmente, la rapidez del curso de la moneda, pueden variar en dirección y proporciones diversas, y, por lo tanto, la suma de los precios á realizar y la masa de los medios de circulación que ella determina pueden pasar por combinaciones muy numerosas. Mencionaremos solamente las más importantes en la historia de los precios.
Si los precios de las mercancías no varían, la masa de los medios de circulación puede aumentar, porque aumenta la masa de las mercancías circulantes, ó porque disminuye la rapidez del curso de la moneda, ó por ambas circunstancias juntas. La masa de los medios de circulación puede, por el contrario, disminuir, si disminuye la masa de las mercancías ó aumenta la rapidez de la circulación.
Si suben los precios de las mercancías en general, la masa de los medios de circulación puede no variar si la masa de las mercancías circulantes disminuye en la misma proporción en que aumenta su precio, ó si la rapidez del curso de la moneda aumenta tanto como suben los precios, mientras permanece constante la masa de mercancías en circulación. La masa de los medios de circulación puede disminuir, si la masa de mercancías disminuye ó la rapidez de la circulación aumenta más rápidamente que los precios.
Si bajan los precios de las mercancías en general, la masa de los medios de circulación puede no variar si la masa de mercancías crece en la misma proporción en que su precio baja, ó si la rapidez del curso de la moneda disminuye en la misma proporción que los precios. Puede crecer si la masa de mercancías crece más rápidamente ó si la rapidez de la circulación disminuye más rápidamente que los precios bajan.
Las variaciones de los diversos factores pueden compensarse recíprocamente, de manera que, á pesar de su constante instabilidad, la suma total de los precios de las mercancías á realizar permanezca constante, y también, pues, la masa de moneda circulante. El nivel medio de la masa de moneda circulante en un país, sobre todo si se considera por períodos algo prolongados, es, pues, mucho más constante, y, con excepción de las fuertes perturbaciones que periódicamente resultan de las crisis de producción y de comercio, y más rara vez de un cambio en el valor de la moneda misma, está expuesto á desviaciones de ese nivel medio mucho menores de lo que se creería á primera vista.
La ley de que la cantidad de los medios de circulación es determinada por la suma de los precios de las mercancías circulantes y la