sentar relaciones de mercancía, entra él ahora, por decirlo así, en una relación privada consigo mismo. Como valor originario se distingue de sí mismo como supervalía, como Dios padre de Dios hijo, y ambos son de la misma edad y forman en realidad una misma persona, pues sólo por la supervalía de 10 libras esterlinas las 100 libras esterlinas adelantadas pasan á ser capital, y así que llegan á serlo, así que está engendrado el hijo, y el padre por el hijo, la diferencia entre ellos desaparece y ambos son uno: 110 libras esterlinas.
El valor pasa, pues, á ser valor progresivo, dinero progresivo, y, como tal, capital. Sale de la circulación, vuelve á entrar, se conserva y se multiplica en ella, vuelve á salir aumentado y principia siempre de nuevo el mismo círculo[1]. D—D', dinero que engendra dinero —money which begets money—, tal es la descripción del capital que hacen sus primeros intérpretes, los mercantilistas.
Comprar para vender, ó, más bien, comprar para vender más caro, D—M—D', parece ser una forma propia solamente de una especie de capital, el capital comercial. Pero también el capital industrial es dinero que se transforma en mercancía, por la venta de la cual se convierte en más dinero. Los actos que acaso tienen lugar entre la compra y la venta, fuera de la esfera de la circulación, no modifican en nada esta forma del movimiento. Por fin, en el capital puesto á interés, la circulación D—M—D' se presenta abreviada, reducida á su resultado, sin intermediario, en estilo lapidario, por decirlo así, como D—D', como dinero que es igual á más dinero, como valor que es mayor que sí mismo.
D—M—D' es, pues, en realidad, la fórmula general del capital, como aparece inmediatamente en la esfera de la circulación.
II.—Contradicciones de la fórmula general.
La forma de circulación en que el dinero se convierte en capital contradice todas las leyes que hemos desarrollado anteriormente sobre la naturaleza de la mercancía, del valor, de la moneda y de la circulación misma. Lo que la distingue de la circulación simple de las mercancías es el orden inverso en que se suceden los mismos dos procesos opuestos, la venta y la compra. ¿Y cómo semejante diferencia, puramente de forma, podría hechizar estos procesos en su misma naturaleza?
Más aún. Esa inversión no existe sino para uno de los tres amigos de negocios que comercian entre sí. Como capitalista, compro
- ↑ «Capital..... valor permanente que se multiplica sin cesar.» (Sismondi, Nouveaux Principes de l'Econ. polit., t. 1, pág. 90.)