De la segunda edición alemana.
Hasta ahora, la Economía política ha sido en Alemania una ciencia extranjera. En la Descripción histórica del Comercio, de la Industria, etc., principalmente en los dos primeros tomos de su obra, publicados en 1830, Gustavo von Gülich ha discutido ya en gran parte las circunstancias históricas que impidieron entre nosotros el desarrollo de la producción capitalista y, por consiguiente, la formación de la moderna sociedad burguesa. Faltaba, pues, el suelo donde nace la Economía política. Esta era importada de Inglaterra y Francia, ya completamente elaborada; los profesores alemanes de Economía eran simples discípulos. En sus manos, la expresión teórica de una realidad extranjera se transformaba en una colección de dogmas, que ellos interpretaban en el sentido del mundo de pequeña burguesía que les rodeaba, es decir, que ellos interpretaban mal. Trataban de ocultar el sentimiento de su impotencia científica y sus inquietudes de conciencia al tener que pasar por maestros de una cosa que no entendían, bajo el relumbrón de su erudición histórico-literaria, ó mezclando su asunto con materias extrañas que sacaban de esa mezcolanza de conocimientos llamada en Prusia Kameralwissenschaften, por el purgatorio de las cuales tiene que pasar todo candidato de esperanzas á la burocracia alemana.
Desde 1848 se ha desarrollado rápidamente en Alemania la producción capitalista, que hoy llega ya en este país á su fraudulenta florescencia. Pero la suerte es siempre adversa á nuestros economistas. Mientras pudieron cultivar con libertad la Economía política, faltaron en el mundo alemán las condiciones económicas modernas, y cuando éstas han aparecido, las circunstancias no han permitido ya su libre estudio desde el punto de vista burgués. La Economía política, mientras es burguesa, es decir, mientras considera el orden capitalista como la forma absoluta y última de la producción social, y no como un grado transitorio del desarrollo histórico, sólo puede mantenerse como ciencia en tanto que la lucha de clases se conserva latente ó sólo se manifiesta de una manera ocasional.
Veamos en Inglaterra. Su Economía política clásica corresponde al período en que aun no se había desarrollado la lucha de clases. Su último gran representante, Ricardo, toma por fin deliberadamente, como punto de partida de sus investigaciones, el contraste de los intereses de clase, del salario y la ganancia, de la ganancia y la renta, considerando ingenuamente ese contraste como una ley social