Ir al contenido

Página:El Capital (1898).pdf/170

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
164
CARLOS MARX

Por otra parte, en todo proceso de formación de valor hay que reducir siempre el trabajo más elevado á trabajo medio social, por ejemplo, un día de trabajo más elevado á x días de trabajo simple[1]. Evitamos, pues, una operación superflua y simplificamos el análisis admitiendo que el trabajador empleado por el capital efectúa trabajo social medio ó simple.

Capítulo VI
Capital constante y capital variable.

Los diversos factores del proceso de trabajo toman una parte distinta en la formación del producto-valor.

El trabajador agrega nuevo valor al objeto de trabajo, agregándole una cantidad determinada de trabajo, con independencia del contenido, fin y carácter técnico especiales de su trabajo. Encontramos de nuevo, por otra parte, los valores de los medios de producción gastados como componentes del producto-valor, por ejemplo, los valores del algodón y del huso en el valor del hilado. El valor de los medios de producción se conserva, pues, por su transmisión al producto. Esta transmisión tiene lugar durante la transformación de los medios de producción en producto, en el proceso de trabajo. Se hace mediante el trabajo. Pero ¿cómo?

El trabajador no hace al mismo tiempo un trabajo doble, el uno para agregar valor al algodón por medio de su trabajo, el otro para conservar su valor anterior, ó, lo que es lo mismo, para transmitir al

    ple», aunque cuesta mucho esfuerzo corporal y es además muy malsano. No hay que figurarse, por lo demás, que el llamado skilled labour forme una parte cuantitativamente considerable del trabajo nacional. Laing calcula que en Inglaterra (y Gales) la existencia de más de 11 millones reposa sobre trabajo simple. Quitando un millón de aristocratas y millón y medio de pobres, vagos, criminales, prostitutas, etc., de los 18 millones que componían la población en tiempo de su obra, quedan 4.650.000 de la clase media, comprendidos en ella los pequeños rentistas, empleados, escritores, artistas, maestros de escuela, etc. Para obtener estos 4 2/3 millones, él cuenta entre la porción que trabaja de la clase media, además de los banqueros, etc., ¡todos los «trabajadores de fábrica» mejor pagados! No faltan tampoco los bricklayers entre los trabajadores «de potencia». Le quedan entonces los 11 millones indicados. (S. Laing, National Distress, etc., Londres, 1844.) «La gran clase de los que no tienen nada que dar por su alimento sino trabajo ordinario, son la gran masa del pueblo.» (James Mill, en el art. Colony; suplemento á la Encyclop. Brit., 1831.)

  1. «Cuando se hace referencia al trabajo como medida de valor, se entiende necesariamente trabajo de una clase particular..... siendo fácilmente averiguada la proporción que con ella guardan las otras clases.» (Outlines of Polit. Econ., Londres, 1832, págs. 22-23.)