Ir al contenido

Página:El Capital (1898).pdf/19

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
13
EL CAPITAL

el mal sentido de la palabra. Pero, en realidad, es infinitamente más realista que todos sus predecesores en la crítica económica..... De ninguna manera se le puede llamar idealista.» La mejor respuesta que puedo dar al autor de esta crítica es copiar algunos fragmentos de la misma, que además interesarán tal vez á muchos de mis lectores, si no pueden servirse del original ruso.

El autor hace una cita del prefacio de la Crítica de la Economía politica (Berlín, 1859, págs. IV-VII), en que yo discuto la base materialista de mi método, y continúa así:

«Para Marx, sólo una cosa es importante: encontrar la ley de los fenómenos que investiga, y no solamente la ley que los rige en la forma acabada y correlativa que presentan en un período determinado de tiempo. Para él es importante, ante todo, la ley de su transformación, de su desarrollo, es decir, del paso de una forma á otra, de un orden de correlación á otro. Una vez que ha descubierto esta ley, él investiga en detalle las consecuencias por las cuales ella se manifiesta en la vida social..... Así, pues, Marx sólo se empeña en una cosa: en demostrar por una exacta investigación científica la necesidad de órdenes determinados de relaciones sociales y comprobar en lo posible de modo irreprochable los hechos que le sirven de puntos de partida y de apoyo. Para esto basta con que él demuestre la necesidad del orden actual al mismo tiempo que la necesidad de otro orden en que aquél tiene necesariamente que transformarse, créanlo ó no lo crean los hombres, tengan conciencia de ello ó no la tengan. Marx considera el movimiento social como un proceso natural, gobernado por leyes que, no sólo son independientes de la voluntad, de la conciencia y de la intención de los hombres, sino que, por el contrario, determinan esa voluntad, esa conciencia y esas intenciones..... Si el elemento consciente desempeña un papel tan secundario en la historia de la civilización, se sobreentiende que la crítica, cuyo objeto es la civilización misma, lo que menos puede tener por base es una forma ó un resultado de la conciencia. No es la idea, sino el fenómeno exterior, lo que le puede servir de punto de partida. La crítica se limitará á comparar y confrontar un hecho, no con la idea, sino con otro hecho. Ella exige solamente que ambos hechos sean investigados lo más exactamente posible; que el uno respecto del otro constituyan, en realidad, distintos momentos de desarrollo. y, sobre todo, que sea investigada con la misma exactitud la serie de los órdenes, la sucesión y combinación en que se manifiestan las fases de desarrollo. Pero, se dirá, las leyes generales de la vida económica son las mismas, son únicas, ya se las aplique al presente ó al pasado. Esto es justamente lo que niega Marx. Según él, esas leyes abstractas no existen..... En su opinión, cada