Cuando en realidad suene vuestra «última horita», pensad en el profesor de Oxford. Es en un mundo mejor donde deseo tratarme más con vosotros. Addio!.... El toque de la «última hora», descubierto por Senior en 1836, ha sido dado de nuevo, el 15 de abril de 1848, en el London Economist, por James Wilson, uno de los principales mandarines económicos, en su polémica contra la ley de las diez horas.
IV.—El producto neto.
Llamamos producto neto (surplus produce, produit net) la parte del producto (10 de 20 libras de hilado ó 2 libras de hilado en el ejemplo sub 2) que representa la supervalía. Así como la tasa de la supervalía se determina por la proporción de ésta, no á la suma total del capital, sino á su porción variable, el monto del producto neto se determina por su proporción, no al resto del producto total, sino á la parte del producto que representa el trabajo necesario. Como el fin determinante de la producción capitalista es la producción de supervalía, no es la magnitud absoluta del producto lo que mide el grado de la riqueza, sino la magnitud relativa del producto neto *.
ser denunciadas como el más puro cant y la más desvergonzada hipocresia..... La parte del público que, hace poco más ó menos doce años, se sobresaltó ante la seguridad con que se proclamaba pública y muy seriamente, con la sanción de altas autoridades, que toda la ganancia liquida» del fabricante fluye de la última hora≫ de trabajo, y que por eso la reducción de la jornada en una hora anula la ganancia líquida; esta parte del público, decimos, apenas va á poder creer, aunque lo vea, que ese descubrimiento original sobre las virtudes de la «última hora se ha perfeccionado tanto desde entonces, que comprende ahora á igual titulo la «moral» y la «ganancia»; de modo que si se redujera á 10 horas enteras la duración del trabajo de los niños, se perderían á un mismo tiempo la moral de los niños y la ganancia líquida de sus patronos, como que ambas dependen de esa fatal última hora.» (Repts. of Insp. of Fact. for 31th Oct. 1848, pág. 101.) El mismo informe sobre fábricas da después pruebas de la «moral» y «virtud» de estos señores fabricantes; de las intrigas, sutilezas, seducciones, amenazas, falsedades, etc., que empleaban para hacer firmar semejantes peticiones por inermes obreros y para presentarlas después al Parlamento como peticiones de toda una industria, de condados enteros.— Muy característico del estado actual de la llamada «ciencia» económica es que ni el mismo Senior, quien para su honra sostuvo después con energía la legislación sobre las fábricas, ni sus primeros y ulteriores contradictores, hayan sabido descubrir las engañosas conclusiones del «descubrimiento original». Ellos apelaban á la experiencia de los hechos. El why y wherefore era un misterio.
El señor profesor ha aprovechado algo, sin embargo, de su ida á Manchester.
En las Letters on the Factory act, la ganancia neta entera, «ganancias é «interés», y aun something more, ¡dependen de una hora de trabajo no pagada al trabajador! Un año antes, en sus Oudines of Political Economy, escritas para bien de los estudiantes de Oxford y de los filisteos ilustrados, «descubría» aún, contra la determinación del valor por el tiempo de trabajo según Ricardo, que la ganancia proviene del trabajo del capitalista y el interés de su abstinencia». El embuste era viejo, pero la palabra abstinencia» nueva. El Sr. Roscher ha encontrado en Enthaltung su exacto equivalente alemán. Sus compatriotas menos provistos de latín, Wirthe, Schulze y demás Michel, le han dado el aire monacal de Entsagung (renuncia).
«Para un individuo con un capital de 20,000 libras esterlinas, cuyas ganancias montan á 2,000 libras esterlinas al año, sería completamente indiferente que su ca