necesita tiempo para satisfacer necesidades intelectuales y sociales, cuya extensión y cuyo número dependen del estado general de cultura. La variación de la jornada se mueve, por lo tanto, dentro de límites físicos y sociales. Unos y otros son, sin embargo, de naturaleza muy elástica y permiten mucho juego. Por eso encontramos jornadas de 8, 10, 12, 14, 16 y 18 horas, es decir, de las dimensiones más variadas.
El capitalista ha comprado la fuerza de trabajo en su valor diario.
Á él pertenece su valor de uso durante una jornada. Ha obtenido, pues, el derecho de hacer trabajar al trabajador para sí durante un día. Pero ¿qué es una jornada de trabajo? En todo caso, menos que un día de vida natural. ¿Y cuánto? El capitalista tiene su propio modo de ver sobre esta ultima Thule, el límite necesario de la jornada. Como capitalista, él no es sino capital personificado. Su alma es el alma del capital. Pero el capital no tiende sino á una cosa, á valorizarse, á crear supervalía, á absorber con su porción constante, los medios de producción, la mayor masa posible de sobretrabajoError en la cita: Etiqueta <ref> no válida; las referencias sin nombre deben tener contenido.
El capital es trabajo muerto, que, como un vampiro, no se anima sino chupando al trabajo vivo, y que vive tanto más, cuanto más chupa de él. El tiempo durante el cual trabaja el obrero es el tiempo durante el cual el capitalista consume la fuerza de trabajo que ha compradoError en la cita: Etiqueta <ref> no válida; las referencias sin nombre deben tener contenido. Si el trabajador consume para sí mismo su tiempo disponible, roba al capitalistaError en la cita: Etiqueta <ref> no válida; las referencias sin nombre deben tener contenido.
El capitalista apela, pues, á la ley del cambio de las mercancías.
Como todo otro comprador, él trata de sacar el mayor provecho posible del valor de uso de su mercancía. Pero de repente se levanta la voz del trabajador, que hasta ahora había enmudecido en el tumulto del proceso de producción: La mercancía que yo he vendido se distingue de la plebe de las otras mercancías en que su uso crea valor, y un valor mayor que el que ella misma cuesta. Esta fué la razón por que la compraste. Lo que por tu lado aparece como valorización de capital, es para mí un Esta pregunta es infinitamente más importante que la famosa pregunta de Sir Roberto Peel á la Cámara de Comercio de Birmingham: «¿Qué es una libra?», pregunta que sólo pudo hacer porque las ideas de Peel sobre la naturaleza de la moneda eran tan obscuras como las de los little shilling men de Birmingham.
2 «La tarea del capitalista es obtener del capital gastado la mayor suma de trabajo posible.» (J. G. Courcelle-Seneuil, Traité théorique et pratique des entreprises industrielles, segunda edición, París, 1857, pág. 63.) 3 «La pérdida de una hora de trabajo en un día es un inmenso perjuicio para un Estado comercial.» «Hay muchos consumos de lujo entre los pobres que trabajan en este reino, particularmente entre el populacho manufacturero; por lo cual ellos también consumen su tiempo, el más fatal de los consumos.» (An Essay on Trade and Commerce, etc., págs. 47 y 153.)
- «Si el obrero libre toma un instante de reposo, la economía sórdida que le sigue inquietamente con los ojos pretende que él la roba.» (N. Linguet, Théorie des Lois civiles, etc., Londres, 1767, t. 11, pág. 466.)
Tomo I 13