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Página:El Capital (1898).pdf/33

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EL CAPITAL

II.—Doble carácter del trabajo representado en las mercancías.

En un principio se nos ha presentado la mercancía como algo doble: valor de uso y valor de cambio. Después hemos visto que también el trabajo, desde que se expresa en valor, no posee ya los mismos caracteres que como generador de valores de uso. Yo he sido el primero en demostrar críticamente esta doble naturaleza del trabajo contenido en la mercancía[1]. Como la comprensión de la Economía política gira sobre este punto, debe ser más aclarado.

Tomemos dos mercancías, un vestido y diez metros de tela, y supongamos que el primero tiene doble valor que la segunda, de manera que si 10 metros de tela = x, el vestido = 2x.

El vestido es un valor de uso que satisface una necesidad especial. Para producirlo se necesita una especie determinada de actividad productiva, determinada por su fin, su proceder operatorio, su objeto, sus medios y sus resultados. Al trabajo cuya utilidad se manifiesta en el valor de uso de su producto, ó en que su producto es un valor de uso, lo llamamos simplemente trabajo útil, y desde este punto de vista se le considera siempre con relación á su efecto útil.

Así como el vestido y la tela son valores de uso cualitativamente diferentes, son también cualitativamente diferentes los trabajos del sastre y del tejedor que les dan existencia. Si esos objetos no fueran valores de uso cualitativamente diferentes y, por consiguiente, productos de trabajos útiles cualitativamente diferentes, no podrían ser mercancías el uno respecto del otro. No se cambia vestido por vestido, un valor de uso por el mismo valor de uso.

En el conjunto de los distintos valores de uso ó mercancías aparece un conjunto igualmente variado de trabajos útiles, diferentes por su género, especie, familia, variedad: una división social del trabajo. Esta es condición indispensable de la producción de mercancías, aunque la producción de mercancías no es inversamente indispensable para la división social del trabajo. En la antigua comunidad de la India, el trabajo estaba socialmente dividido, sin que sus productos fueran mercancías. Un ejemplo más inmediato: en cada fábrica el trabajo está sistemáticamente dividido, pero no porque los trabajadores cambien entre sí sus productos individuales. Sólo los productos de trabajos privados é independientes el uno del otro se comportan entre sí como mercancías.

Queda, pues, entendido en el valor de uso de toda mercancía se encierra un trabajo útil determinado. Los valores de uso no se com-

  1. Ob. cit., págs. 12, 13 y passim.