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Página:El Capital (1898).pdf/34

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CARLOS MARX

portan entre sí como mercancías sino cuando encierran trabajos útiles cualitativamente diferentes. En una sociedad cuyos productos toman en general la forma de mercancías, es decir, en una sociedad de productores de mercancías, esa diferencia cualitativa de los trabajos útiles, ejecutados como ocupaciones privadas de productores independientes, llega á constituir un sistema muy ramificado de división social del trabajo.

Para el vestido es, por otra parte, indiferente que lo use el sastre ó uno de sus clientes. En ambos casos sirve como valor de uso. No cambia en nada tampoco la relación entre el vestido y el trabajo que lo produce la circunstancia de que la sastrería sea una profesión especial, una rama independiente de la división social del trabajo. Antes de que nadie fuera sastre, y durante miles de años, el hombre se ha hecho ropas, donde la necesidad de vestirse le obligó á ello. Pero la existencia de un vestido de tela, de todo elemento de riqueza material no dado por la Naturaleza, ha sido siempre necesariamente el resultado de una actividad productiva especial que apropia substancias naturales especiales á especiales necesidades del hombre. Como creador de valores de uso, como trabajo útil, el trabajo es, pues, independientemente de todas las formas sociales, una condición indispensablé de la existencia humana, una eterna necesidad natural para la circulación material entre el hombre y la Naturaleza, para la vida humana.

Los valores de uso, vestido, tela, etc., en una palabra, los cuerpos de las mercancías son combinaciones de dos elementos: materia natural y trabajo. Si se quita el conjunto de diversos trabajos útiles contenidos en el vestido, la tela, etc., queda siempre un residuo material, que existe en la Naturaleza sin intervención del hombre. En la producción, el hombre sólo puede proceder como la Naturaleza misma, es decir, cambiando solamente las formas de las materias[1]. Más aún. En este mismo trabajo de transformación es continuamente ayudado por las fuerzas naturales. El trabajo no es, pues, la fuente única de los valores de uso que produce, de la riqueza material. El trabajo es su padre, como dice William Petty, y la tierra su madre.

  1. «Todos los fenómenos del Universo, sean producidos por la mano del hombre ó por las leyes universales de la Física, no nos dan idea de creación actual, sino únicamente de una modificación de la Materia. Reunir y separar son los dos únicos elementos que descubre el ingenio humano analizando la idea de la reproducción, y es tanto una reproducción de valor (valor de uso, aunque aquí Verri, en su polémica con los fisócratas, no sabe bien él mismo de qué especie de valor habla) y de riquezas que, en el campo, la tierra, el aire y el agua se transformen en grano, como que la mano del hombre transforme en terciopelo la secreción glutinosa de un insecto, ovvero alcuni pezzetti di metallo si organizzino a formare una ripetizione.» (Pietro Verri, Meditazione sulla Economia politica [impreso por primera vez en 1773], en la edición de los economistas italianos de Custodi, parte moderna, t. XV, pág. 22.)