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Página:El Capital (1898).pdf/48

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CARLOS MARX

expresión del valor, como 20 metros = 1 vestido, da ya á resolver el enigma de la forma de equivalente.

El cuerpo o de la mercancía que sirve de equivalente figura siempre como encarnación de trabajo humano abstracto y es siempre el producto de un trabajo útil y concreto determinado. Este trabajo concreto pasa, pues, á ser expresión de trabajo humano abstracto. Si el vestido, por ejemplo, figura como simple realización, así, el trabajo de sastrería, que de hecho se realiza en él, figura como simple forma de realización de trabajo humano abstracto. En la expresión del valor de la tela, la utilidad del trabajo del sastre no está en que hace vestidos, sino en que hace un cuerpo que deja ver que es valor, es decir, pulpa amorfa de trabajo, que no se distingue absolutamente del trabajo objetivizado en el valor de la tela. Para convertirse en espejo del valor, el trabajo de sastrería no tiene que reflejar más que su propiedad abstracta de ser trabajo humano.

Tanto haciendo ropas como tejiendo se gasta fuerza humana de trabajo. Ambas formas de trabajo poseen, por lo tanto, la propiedad general de trabajo humano y pueden por eso en casos determinados, por ejemplo, en la producción de valor, no entrar en consideración sino desde ese punto de vista. Nada de esto es misterioso; pero en la expresión del valor de la mercancía la cosa se pone al revés. Por ejemplo, para expresar que el tejido no constituye el valor de la tela, en su forma concreta de tejido, sino en su propiedad general de trabajo humano, se pone frente á él el trabajo del sastre, el trabajo concreto que produce el equivalente de la tela como la forma palpable de realización de trabajo humano abstracto.

La segunda particularidad de la forma de equivalente es, pues, que el trabajo concreto pasa á ser la forma de su opuesto: el trabajo humano abstracto.

Pero este trabajo concreto, el del sastre, al figurar como simple expresión de trabajo humano indistinto, posee la forma de la igualdad con otro trabajo, el trabajo contenido en la tela, y, por lo tanto, aunque es trabajo privado, como todo otro trabajo productor de mercancías, es trabajo en forma inmediatamente social. Precisamente por eso se presenta en un producto que es inmediatamente cambiable con otra mercancía. La tercera particularidad de la forma de equivalente es, pues, que trabajo privado pasa á ser la forma de su opuesto: trabajo en forma inmediatamente social.

Estas dos últimas particularidades de la forma de equivalente son aún más comprensibles si nos remontamos al gran investigador que ha analizado primero la forma del valor, como tantas otras formas del pensamiento, de la sociedad y de la Naturaleza. Nos referimos á Aristóteles.