forma social general, la forma de igualdad con todos los otros trabajos. Las innumerables ecuaciones en que consiste la forma general del valor igualan sucesivamente el trabajo realizado en la tela á todo trabajo contenido en otra mercancía, y hacen así del tejido la forma general de manifestación del trabajo humano. De modo que el trabajo contenido en el valor de las mercancías no se representa sólo negativamente, como trabajo despojado de todas las formas concretas y propiedades útiles del trabajo real, sino que su carácter positivo se afirma explícitamente, como la reduccción de todos los trabajos reales al carácter común de trabajo humano, al gasto de fuerza humana de trabajo.
La forma general del valor, que presenta los productos del trabajo como simples pulpas amorfas de trabajo humano indistinto, muestra en su misma estructura que ella es la expresión social del mundo de las mercancías. Así revela ella que dentro de este mundo el carácter general humano del trabajo constituye su carácter social específico.
Al grado de desarrollo de la forma relativa del valor corresponde el grado de desarrollo de la forma de equivalente. Pero, nótese bien, el desarrollo de la forma de equivalente es sólo expresión y resultado del desarrollo de la forma relativa del valor.
La forma simple ó aislada del valor de una mercancía hace de otra mercancía el equivalente único. La forma desarrollada del valor relativo, esa expresión del valor de una mercancía en todas las otras mercancías, les imprime la forma de equivalentes diversos y especiales. En fin, una mercancía especial adquiere la forma de equivalente general porque todas las otras mercancías la toman como material de su forma unitaria y general de valor.
Pero en el mismo grado en que se desarrolla la forma del valor en general, se desarrolla también el contraste entre sus dos polos: la forma relativa del valor y la forma de equivalente.
La primera forma (A) —20 metros de tela = 1 vestido— contiene ya este contraste, pero no lo fija. Según se lea la ecuación, hacia adelante ó hacia atrás, cada una de las dos mercancías extremas, la tela y el vestido, se encuentra igualmente, ya en la forma relativa del valor, ya en la forma de equivalente. En ella todavía es difícil retener la oposición entre los dos polos.
En la forma B sólo puede desarrollar su valor relativo total una mercancía, á la vez que adquiere la forma desarrollada del valor relativo por y en tanto que todas las otras mercancías se encuentran