Edad Media europea. En lugar del hombre independiente, encontramos aquí á todo el mundo dependiendo: siervos y señores de la tierra, vasallos y señores feudales, laicos y clérigos. La dependencia personal caracteriza tanto las relaciones sociales de la producción material como las esferas de la vida que reposan sobre ella. Pero los trabajos y productos no necesitan tomar una forma fantástica distinta de su realidad, precisamente porque la base social está constituída por relaciones personales de dependencia. Entran en el mecanismo social como servicios y trabajos naturales. La forma natural del trabajo, su especialidad, y no como en la producción mercantil, su generalidad, es aquí su forma inmediatamente social. La prestación personal se mide por el tiempo tan bien como el trabajo que produce mercancías; pero todo siervo sabe que ella es una cantidad determinada de su fuerza personal de trabajo gastada al servicio de su señor. El diezmo que se entrega al cura es más claro que la bendición del cura. Como quiera que se juzgue de los disfraces de carácter con que en esa sociedad se presentan los hombres, las relaciones sociales de las personas aparecen en sus trabajos como sus relaciones personales propias y no como relaciones sociales de las cosas, de los productos del trabajo.
Para considerar el trabajo común, es decir, inmediatamente socializado, no necesitamos retroceder á su forma primitiva, que encontramos en el umbral de la historia de todos los pueblos civilizados[1]. La industria rústica y patriarcal de una familia de campesinos, que para sus propias necesidades produce trigo, ganado, hilo, tela, vestidos, etc., es un ejemplo más próximo. Esas diversas cosas son para la familia productos diversos de su trabajo, pero no se comportan entre sí como mercancías. Los diversos trabajos generadores de esos productos, agricultura, ganadería, hilar, tejer, hacer ropas, etc., son en su forma natural funciones sociales, porque son funciones de la familia, que posee su propia división natural del trabajo tan bien como la producción mercantil. Las diferencias de sexo y de edad, así como las condiciones naturales del trabajo, que varían con las estaciones del año, regulan su distribución en el seno de la familia y el tiempo de trabajo de cada uno de sus miembros. El gasto de las
- ↑ «Es un prejuicio ridículo, recientemente propagado, que la forma de la propiedad común primitiva es especialmente eslava, ó aun exclusivamente rusa. Esta es la forma primitiva que podemos demostrar entre los romanos, germanos y celtas, de la cual todavía hoy encontramos toda una carta modelo, con muestras diversas, entre los indos, aunque en parte sólo en ruinas. Un estudio más completo de las formas asiáticas de la propiedad común, y especialmente de las de la India, demostraría cómo de las diversas formas de la propiedad común primitiva se derivan formas diversas de su disolución. Así, por ejemplo, se pueden derivar los diversos tipos originales de la propiedad privada romana y germánica de formas diversas de la comunidad inda.» (Karl Marx, Zur Kritik... etc., pág. 10.)