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Página:El Capital (1898).pdf/70

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CARLOS MARX

(valor de uso) es un atributo del hombre; el valor, un atributo de las mercancías. Un hombre ó una comunidad son ricos; una perla ó un diamante son valiosos..... Una perla ó un diamante tienen valor como perla ó diamante.»[1] Hasta ahora ningún químico ha descubierto valor de cambio en la perla ó el diamante. Los economistas descubridores de esta substancia química, que tienen una pretensión especial de ser profundos, opinan, sin embargo, que el valor de uso de las cosas es independiente de sus propiedades materiales, mientras que su valor les pertenece como cosas. Lo que les confirma en esta opinión es la circunstancia singular de que el valor de uso de las cosas se realiza para el hombre sin el cambio, es decir, en la relación inmediata del hombre con la cosa, y su valor, por el contrario, sólo en el cambio, es decir, en un proceso social. Quién no se acuerda aquí del buen Dogberry enseñando al guardián nocturno Seacoal: «Ser un hombre bien parecido—dice— es un don de las circunstancias; pero leer y escribir viene de naturaleza.»[2]

Capítulo II
El proceso del cambio.

Las mercancías no pueden por sí solas ir al mercado ni cambiarse entre sí. Tenemos, pues, que mirar á quienes las guardan, á sus poseedores. Las mercancías son cosas y, por lo tanto, no ofrecen resistencia al hombre. Si no son dóciles, él puede hacer uso de la fuerza ó, en otras palabras, apoderarse de ellas[3]. Para referir esas cosas unas á otras como mercancías, sus dueños tienen que comportarse entre sí como personas cuya voluntad se aloja en dichas cosas, de manera que el uno no se apropia la mercancía ajena sino con la vo-

  1. «Riches are the attribute of man, value is the attribute of commodities. A man or a community is rich, a pearl or a diamond is valuable..... A pearl or a diamond is valuable as a pearl or diamond.» (S. Bailey, ob. cit., pág. 165.)
  2. El autor de las Observations y S. Bailey acusan á Ricardo de haber hecho del valor de cambio, que es sólo relativo, algo absoluto. Por el contrario, él ha reducido la relatividad aparente que poseen como valores de cambio, por ejemplo, los diamantes y las perlas, á la verdadera relación oculta tras de la apariencia, á su relatividad como simples expresiones de trabajo humano. Si los partidarios de Ricardo han contestado á Bailey de una manera grosera, pero no concluyente, es debido á que no han encontrado en Ricardo explicación alguna sobre la conexión íntima entre el valor y la forma del valor ó valor de cambio.
  3. En el siglo XII, tan famoso por su devoción, aparecen á menudo entre las mercancías cosas muy delicadas. Así, un poeta francés de esa época enumera entre las mercancías que se encontraban en el mercado de Landit, junto con telas, zapatos, cueros, útiles de labranza, pieles, etc., «des femmes folles de leurs corps».