Ir al contenido

Página:El Capital (1898).pdf/72

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
66
CARLOS MARX

tienen, pues, que realizarse como valores antes de que puedan realizarse como valores de uso.

Por otra parte, su valor de uso tiene que estar probado antes de que puedan realizarse como valores, pues el trabajo humano gastado en ellas sólo se cuenta en tanto qué es gastado en una forma útil para otros. Ahora bien; sólo su cambio puede probar que este trabajo es útil para otros, que su producto llena necesidades extrañas.

Todo poseedor de mercancías quiere cambiarlas sólo por otras cuyo valor de uso llene sus necesidades. En ese sentido, el cambio sólo es para él un asunto individual. Por otra parte, él quiere realizar su mercancía, como valor, en cualquiera otra mercancía que le plazca, del mismo valor que su propia mercancía, tenga ó no valor de uso para el poseedor de la otra. Con este carácter, el cambio es para él un proceso social general. Pero el mismo proceso no puede ser al mismo tiempo para todos los poseedores de mercancías simplemente individual, y á la vez simplemente social y general.

Miremos más de cerca, y veremos que para todo poseedor de mercancías toda mercancía ajena es un equivalente especial de la suya y ésta, por lo tanto, el equivalente general de todas las otras. Pero como todos los poseedores de mercancías hacen lo mismo, ninguna mercancía es equivalente general, ni tienen tampoco las mercancías una forma general del valor relativo, en la cual se igualen como valores y se comparen como magnitudes de valor. Por eso, en general, ellas no se presentan las unas á las otras como mercancías, sino como simples productos ó valores de uso.

En la dificultad, nuestros poseedores de mercancías piensan como Fausto. Al principio fué la acción. Por eso ellos han obrado ya, antes de haber pensado. Las leyes de la naturaleza de la mercancía se manifiestan en el instinto natural de los poseedores de mercancías. Ellos no pueden relacionar sus mercancías entre sí como valores y, así, como mercancías, sino refiriéndolas á otra mercancía cualquiera como equivalente general. Es lo que ha resultado del análisis de la mercancía. Pero solamente la acción social puede hacer de una mercancía determinada el equivalente general. La acción social de todas las otras mercancías excluye por eso á una mercancía determinada, en la cual ellas expresan todos sus valores. Y así la forma natural de esa mercancía pasa á ser la forma de equivalente socialmente válida. Ser el equivalente general es la función social específica de la mercancía excluída en virtud del proceso social. Así pasa ella á ser moneda. «Illi unum consilium habent et virtutem et potestatem suam bestiæ tradunt. Et ne quis possit emere aut vendere, nisi qui habet characterem aut nomen bestiæ, aut numerum nominis ejus.» (Apocalipsis.)