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Página:El Capital (1898).pdf/83

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EL CAPITAL

de la moneda, conservan los mismos precios. Si su valor sube más despacio ó más de prisa que el valor de la moneda, la baja ó el alza de sus precios será determinada por la diferencia entre su movimiento de valor y el de la moneda, etc.

Volvamos ahora al examen de la forma precio.

Los nombres de las piezas de moneda se separan poco á poco de sus primitivos nombres de pesos, por diferentes causas, entre las cuales son históricamente decisivas: 1.ª La introducción de moneda extranjera en los pueblos menos desarrollados, como circularon, por ejemplo, al principio, en la Roma antigua, las monedas de plata y oro como mercancías extranjeras. Los nombres de ese dinero extranjero difieren de los nombres de las pesas indígenas.—2.ª Con el desarrollo de la riqueza, el metal menos precioso es desalojado por el más precioso de la función de medida de los valores, el cobre por la plata, la plata por el oro, por más que este orden contradiga á toda cronología poética[1]. El nombre de libra, por ejemplo, se debe á una pieza de moneda que pesaba realmente una libra de plata. Desde que el oro desaloja á la plata como medida del valor, el mismo nombre se adhiere quizá á 1/13 de libra de oro ú otra fracción de ésta, según la proporción de valor del oro y la plata. Libra como nombre de moneda, y libra como peso ordinario de oro, son ahora diferentes[2].—Y 3.ª La falsificación de moneda por los príncipes durante siglos, que del peso primitivo de las piezas de moneda no dejó, en realidad, más que el nombre[3].

Esos procesos históricos dan á la separación del nombre monetario y del nombre ordinario de los pesos de metal el carácter de una costumbre. Como la escala monetaria es, por una parte, puramente convencional y necesita, por la otra, tener validez general, es finalmente regulada por la ley. Un peso determinado de metal precioso, por ejemplo, una onza de oro, es dividido oficialmente en partes alícuotas, que reciben nombres de bautismo legales, como libra, escudo, etc. Una de estas partes alícuotas, que figura como unidad propiamente dicha de la moneda, es subdividida en otras partes alícuotas que la ley bautiza de chelín, penique, etc[4]. Siempre pesos

  1. Tampoco este orden se realiza siempre en la Historia.
  2. Así, la libra inglesa designa menos de un tercio de su peso primitivo; la libra escocesa, antes de la unión, sólo 1/36; la livre francesa,; el maravedí español, menos de 1/1000 y el rei portugués una proporción todavía mucho menor.
  3. «Las monedas que hoy son ideales son las más antiguas de todas las naciones, y todas fueron reales en un tiempo, y porque eran reales, con ellas se contaba.» (Galiani, Della Moneta, ob. cit., pág. 153.)
  4. El Sr. David Urquhart observa en sus Familiar Words que una libra (libra esterlina), la unidad de la escala monetaria inglesa, es hoy en día, poco más ó menos, igual á 1/4 de onza de oro. «Esto es falsificar una medida, no establecer una escala.» Como en todo lo demás, él ve en esta «falsa denominación» del peso del oro la mano falsificadora de la civilización.