agua tan sólidamente como sea posible y hacer rumbo al puerto más inmediato.
Estamos tan sólo á ochocientas millas de la costa de Paramaribo que forma el litoral septentrional de la Guyana Holandesa, y en diez ó doce dias, si el tiempo nos favorece, podremos llegar a ella.
No había otra cosa qué hacer; así la resolución de Roberto Kurtis es aproba da unánimemente.
Daoulas y sus ayudantes se ocupan entonces en tapar interiormente la vía de agua, y consolidar lo posible los pa res de las cuadernas roídas por el fuego.
Pero es evidente que el Chancellor no ofrece ya seguridad suficiente para una navegación un poco larga y que será condenado en el primer puerto en que haga escala, El carpintero calafatea también las costuras exteriores de los tablones de forro en la parte del casco que sobresale del agua en la marea baja; pero no puede visitar la que está cubierta por el mar y