Ir al contenido

Página:El Chancellor (1895).pdf/312

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
307
El Chancellor.

hipócrita alguna reserva secreta, de la cual saca todavía alimento? Le he vigilado pero no descubierto nada.

El calor continúa siendo fuerte y hasta insoportable cuando no le templa la brisa. La ración de agua es ciertamente insuficiente, pero el hambre mata en nosotros la sed. Y cuando pienso que según dicen la falta de agua nos haría padecer todavía más que la de víveres, no puedo creerlo, ó á lo menos imaginarlo en este momento. Sin embargo, con frecuencia se ha hecho esta observación: quiera Dios que no nos veamos reducidos á es te nuevo extremo.

Por fortuna quedan algunas azumbres de agua en la barrica rota por la tempestad, y la segunda barrica está todavía intacta. Aunque nuestro numero se ha disminuido, el capitán, no obstante ciertas reclamaciones, ha reducido la ración cuotidiana á un cuartillo por persons.

Yo apruebo esta disposición.

En cuanto al aguardiente, no queda