Ir al contenido

Página:El Chancellor (1895).pdf/320

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
315
El Chancellor.

conservado un poco de esos peces para cebar los anzuelos!

—Es verdad, y la falta es quizá irremediable. Sin embargo, le digo, pues que ha sido usted tan afortunado la primera vez sin cebo...

—Es que lo tenia.

—¿Y bueno?

—Excelente, pues que los peces han mordido el anzuelo.

Miro al contramaestre y él me mira á su vez.

—Le queda á usted algo con que cebar? le pregunto.

—Si, responde en voz baja, y se separa de mí sin añadir una palabra.

El alimento que hemos tomado escaso y todo nos ha devuelto algunas fuerzas y con ellas un poco de esperanza.

Hablamos de la pesca del contramaestre, y nos parece imposible que no tenga buen éxito por segunda vez. ¿Se cansará al fin la suerte de perseguirnos?

Prueba incontestable del consuelo que