D. Juan Eugenio Hartzenbusch[1], honra de nuestra literatura.
Hueles á burro tú? Señal de serlo.
El gallo del moral.
(XXX.) No se agradece al pequeño Lo que se admira en el grande.
Es grande y noble Convertir en virtudes Imperfecciones.
(Fab. XI.) (XXXII.) Las dos seguidillas que componen la fábula vi, intitulada Bisca y amable, cuya moralidad sintetiza el pensamiento anterior, encierran tanta belleza, v están dotadas de tal naturalidad y candor, que no podemos resistir á la tentacion, por cierto nó del número de las pecaminosas, de trasladarlas á este lugar. No de otra manera nos sería dable, por otra parte, el comunicar tal cual realce á nuestro trabajo que de suyo no tiene, y el dar colorido, lozanía y vigor al cuerpo escuálido de nuestra obra, si no ingiriéramos de vez en cuando joyas de subido precio y de distintos artífices.
Dicen así: Porque tiene los ojos Bizcos y feos,
- ↑ Cuentos y Fábulas de D. Juan Eugenio Hartzenbusch. Segunda edicion. Madrid. Rivadeneyra, 1862. 2 volúmenes 8. menor.