je. Así los vemos brillar por medio de las combinaciones rítmicas, el chiste de los giros y lo atrevido de las locuciones, sobresaliendo de un modo especial en los efectos armónicos hacia los cuales se han encontrado tan maravillosamente favorecidos por las palabras mismas. Nosotros los meridionales nos deleitamos sencillamente con pasajes cuyo atractivo todo reside en los sonidos; ne de otra manera se explica el que un motivo musical que nada dice, pueda llegar á producir sensaciones tan sumamente agradables. » Hasta aquí lo que hace á nuestro propósito en el autor citado, cuyas palabras hemos tratado de trasladar á nuestra lengua con toda la fidelidad y energía que nos ha sido posible. Y la verdad sea dicha, ¿qué otro origen puede reconocer ese cúmulo especial de dichos familiares, que analizados mediante el telescopio de la lógica, nada dicen en cuanto al pensamiento, sí sólo respecto al oido? ¿Qué otra cosa revelan si no es el genio vivo, oportuno, chistoso, creador, altamente poético de nuestros compatricios? ¿Qué otro misterio descubren sino el de una lengua armoniosa, que debe porcion crecida del caudal de sus frases proverbiales y modismos familiares sólo al sonido, al agradable sonido material de muchas de sus palabras?
Pero no distraigamos más al juicioso lector, que por sí mismo puede hacer éstas y otras muchas reflexiones, bastando por nuestra parte el haberle hecho semejante, á nuestro ver, justa indicacion. Entre tanto, y para guiarle en sus estudios paremiológicos, formulemos aquí una lista de la mayor parte de dichas locuciones en que abunda nuestro rico idioma en este