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Página:El Refranero general Español - IA elrefranerogener01sbaruoft.djvu/65

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tistas todos, aunque valiéndose de diversos términos, al ocuparse más ó ménos directamente en esta materia; con lo cual no hacen otra cosa sino asentir al dictámen de los sabios maestros de la antigüedad.

Con todo, tratándose de este particular, no podemos conformarnos con el dictámen de Ximenez Paton cuando reprueba las Cartas en Refranes de Blasco de Garay por consistir toda su textura en la junta ó agregado de muchos proverbios únos en pos de ótros, pues precisamente en eso mismo hallamos nosotros un mérito singular. En efecto, ¿no lo hay, y grande, en reunir gran copia de ellos. enlazarlos entre sí como proposiciones que son premisas ó consecuencias únos de otros, y formar á este tenor un discurso entero donde no solamente resplandece el genio, sino el talento más maduro, el más sano juicio?

Además; ¿no se comprende á primera vista que lo que Blasco de Garay se propuso fué poner de bulto y relieve el inmenso caudal que de refranes posee nuestra bella habla castellana, más envidiada por las demas naciones que envidiosa ella al contemplarse tan rica y fecunda en este terreno[1]? Si el ilustre Maes-


  1. Aprovecho esta ocasion para copiar textualmente unas palabras del P. Sarmiento (Memorias para la Historia de la Poesia y Poetas españoles, pg. 179) con referencia á un testimonio nada sospechoso por extranjero. Dice asi: «No me atreviera á decir lo que siento de los (refranes) españoles, esto es, que exceden todos en agudeza, si no tuviese un erudito desapasionado que lo hubiese dicho antes. Este es el famoso Salmasio, quien en carta escrita al citado Lewino Warnero, que sacaba á luz los Proverbios Pérsicos, resueltamente concede la primacia en este género á los españoles sobre todos los europeos. Inter Europeos, Hispani in his