Por otra parte, siempre creímos que en nuestro Refranero debía figurar esta obra, atendido á ser parto de un escritor de quien se dice por Jerónimo Serrano, en la introduccion laudatoria con que va encabezada, lo siguiente: «Ha escrito algunas otras obras, entre las cuales..... no es de poca importancia la que yo he visto de más de seis mil proverbios vulgares que ha recogido, y parte de ellos compuesto, aunque no acabada de comentar, ni impresa.....» etc., lo cual depone bastante á favor nuestro para el caso presente, pues nos estimula á ver en Juan de Espinosa una autoridad respetable en achaque de Paremiologia.
¡Lástima que se ignore el actual paradero de semejante coleccion, si es que aún existe!
Y por cierto que como tal autoridad debió de ser juzgado nuestro Autor por el célebre filólogo Gallardo, supuesto que en sus apuntes bibliográfi—cos, tomados por lo comun á vuela pluma, cuando nó á vuela lápiz, se detuvo á entresacar unos cuanlos Refranes, veintidos, de los que se hallan esparcidos por el discurso de esta obra, al hacer de ella el sesudo análisis que de las merecedoras de especial estudio, bajo cualquier aspecto, acostumbraba practicar, y cuyo artículo figura dignamente en el tomo II del Ensayo de una Biblioteca Española de libros raros y curiosos, formado con los apuntamientos de don Bartolomé José Gallardo, coordinados y aumentados por D. M. R. Zarco del Valle y D. J. Sancho Rayon.