Ir al contenido

Página:El Refranero general Español - IA elrefranerogener05sbaruoft.djvu/200

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
— 172 —

Polo y Ascelina nos trajeron con la brújula los proverbios de Meng—tseu y de Kong—fu—tseu. Léase á Erasmo y á Grutero, y se echarán de ver en su vasta coleccion de proverbios los adagios griegos que cita Sócrates y recogió Platon.

Mr. Michelet cita proverbios del Lacio, toscos como los muros ciclopenses; pero se afinan con Horacio, y ya sabemos lo que hizo Boileau.

Compuesta de tantos pueblos extranjeros, confundida con tantas naciones bárbaras la grande familia europea, tiene, sin embargo, en sus proverbios algunas formas caracteristicas de estilo; y si es preciso confesarlo, esta es la única diferencia que se puede encontrar en un fondo de filosofia popular, que se hizo comun á tódos.

Los italianos se muestran sutiles, graciosos y bufones; los ingleses, graves y alegres periódicamente; los flamencos, borrachos y que conocen su interes; los rusos son brillantes como la poesía eslava; los polacos, nobles como ellos mismos; los franceses, sencillos y divertidos, malignos y filósofos austeros; pero á los españoles pertenece el verdadero estilo de los proverbios; entre ellos igualmente conviene al noble hidalgo, que al rústico plebeyo. El sonoro castellano poetiza con su acento el lugar comun más vulgar. En esta lengua las formas bruscas y cortadas del estilo proverbial moderno parecen innatas. Tan pronto es una impresion terrible; tan pronto un corto diálogo, ó una viva réplica, en la que no sabe úno qué admirar más, si el chiste, ó la candidez de Sancho[1].


  1. Un hombre, cuya ciencia es casi proverbial, no ha dudado conceder á los españoles la preeminencia sobre todas las otras naciones por lo que respecta á proverbios. Saumaise ha dicho: Inter europeos Hispani in his cxcellunt, Itali vix.cedunt, Galli proximo sequuntur intervallo. Casi puede uno persuadirse que principalmente en la Península se formalizó esta filosofia vulgar de los proverbios, que tanto ha tomado de la antigüedad. Efectivamente, en la Edad media judios y moros, aunque enemigos por religion, buscaban con igual ardor los despojos de la sabiduria orien-