Pobreza no es vileza. La sociedad exclamó: Es aún peor. Grande amor es morir por la persona amuda.» Nosotros decimos: Murió de amor y de una fluxion de pecho..
Nuestros padres repetían en el siglo XVI: C Amor puede mucho, el dinero lo puede todo. Ilemos dividido nosotros este proverbio en dos, aunque queda la parte más poética y consoladora para la enseñanza del género humano.
Haced, pues, oir una voz más sonora. La palabra es todo lo que queda en este mundo despues que el hombre se ha despedido de él; es el testigo inmortal ó sublime que un siglo presenta ante otro siglo para que le juzgue. Inventad prontamente otros proverbios; inventadlos con los hombres que he nombrado, y con tantos ótros que, careciendo de un derecho pecunario de elegibilidad, sólo tienen una palabra débil, una voz que gime solitaria, pensamientos que se replegan en si mismos, ó que se consumen en esfuerzos inútiles, despues de haber esparcido vanamente las luces de su ingenio. Tiempo es de recogerlos: en ellos está cifrada la enseñanza general. Inventad nuevos proverbios para que los siglos venideros no os juzguen más malos que vuestros adagios populares, ó que vuestras máximas de sociedad. Más valeis vosotros que vuestra sabiduría vulgar; recoged los cenagosos despojos, y tomad otras máximas; de lo contrario (no me canso en repetirlo como Lichtemberg, gran inventor de proverbios alemanes), en lugar del famoso quod erat demonstrandum, será preciso añadir debajo de vuestros tratados de moral y de psicología: Kirie eleison: Señor, tened piedad.