cerlas á su debido tiempo, y con cuidado, para no tener que hacerlas despues apresuradamente; porque: quien el sábado va á la aceña, el domingo tiene mala huelga; y: la que en Marzo veló, tarde acordó; y: quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que ella coge.
Cuando emprendieres alguna pretension, procura tener sufrimiento y constancia; porque: el que está en la aceña muele, y nó el que va y viene.
Si tuvieres algun arbitrio, proteccion ó influjo, no te quedes cavando terrones; porque: tres cosas hacen al hombre medrar, ciencia, mar y casa real; y: el que no se aventura, no pasa la mar; y: afanar, afanar. y nunca medrar.
Huye siempre la holgaanería aplicándote á algun ejercicio, porque: el Abad de Vamba de lo que canta yanta; y: la ociosidad es madre de la mala ventura: y: á quien madruga Dios le ayuda; y el que se da á la briba está expuesto á un mal pensamiento: porque somos de mal barro, y, á bien librar: el amitad del año, con arte y engaño; y la otra parte, cou engaño y arte: y: dáme donde me asiente, que yo haré donde me acueste.
En cualquiera asunto en que te metas, procura áutes premeditar las consecuencias que puedan resultar; porque: antes que te cases, mira lo que haces; y: la gala del nadador es saber guardar la ropa.
Para no exponerte á ser engañado, no creas con facilidad todo lo que oigas, aunque tengas en buen concepto al que lo dice, porque: de tu mujer y de tu amigo experto no creas sino lo que fuere cierto.
Apártate siempre de las contiendas, especialmente con personas de genios inconsiderados y violentos; porque: al loco y al aire darle calle.