« Cerró tras sí la puerta, y, á la luz de dos velas de cera, se desnudó; y al descalzarse ¡oh desgracia indigna de tal persona! se le soltaron, nó suspiros ni otra cosa que desacreditase la limpieza de su policia, sino hasta dos docenas de puntos de una media, que quedó hecha celosía.» (II. 44.) «Deja, lector amable, ir en paz y en hora buena al buen Sancho, y espera dos fanegas de risa que te ha de causar el saber cómo se portó en su cargo.» (II. 44.) a Yo, señor Gobernador, me llamo el Doctor Pedro Recio de Agüero, y soy natural de un lugar llamado Tirteafuera..... A lo que respondió Sancho todo encendido en cólera: Pues, señor Doctor Pedro Recio de mal agüero..... Alborotóse el Doctor viendo tan colérico al Gobernador, y quiso hacer tirteafuera de la sala.» (II. 47.)no es posible que una dueña toquiblanca, larga y antojuna pueda mover ni levantar pensamiento lascivo. » (II. 48.) No se le olvide á Vuestra Pomposidad de escribirme, que yo tendré cuidado de la respuesta.»» (II. 52.) a Vistióse en fin y poco a poco, porque estaba molido y no podía ir mucho á mucho.» (II. 53.)
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Apariencia