de D. Pedro el Cruel. Siendo esto así, querrá decir el refran que el buen callar es cosa santa. Como justificacion de esto, D. Juan Vitrian, en los Escolios á las Memorias de Comines, dice: Al buen callar llaman santo.
» Y á la verdad, si muy recomendable es no ser hablador, cosa buena y santa es saber callar oportunamente.
»La naturaleza, que nos ha provisto de dos órganos para oir, sólo nos ha dado úno para hablar; y la primera cosa que Pitágoras enseñaba á sus discípulos era á callar.
» Homero daba el epíteto de callados ó pausilocos á los que quería presentar como muy sabios, miéntras que á los hombres ligeros ó superficiales como Tersitas les llamaba los habladores.
»En el Tesoro de la lengua castellana se dice tambien: Al buen callar llaman Santo; y en otro lugar expresa que al buen callar llaman Sancho; esto es, Sancho y Santo.
»Oviedo, en sus Quincuagenas, dice que Sancho fué un criado fiel y callado de D. Lope Diaz, cuarto conde de Vizcaya, y contemporáneo del conde primero de Castilla, Fernan Gonzalez.
»En el Quijote de Avellaneda se lee que cuando Sancho estaba á la puerta de la cárcel de Zaragoza, donde acababan de encerrar á su amo, oía lo que decían los que bajaban de la cárcel sobre el castigo que amenazaba á D. Quijote. Todo esto sentia Sancho á de muerte; pero callaba como un Santopar » Graciosísimo es el pasaje del Quijote de Cerván-