tes cuando el parlanchin de Sancho no quiere decir cuatro refranes que se le ocurrieron, porque al buen callar llaman Sancho, y oportunísima la contestacion de su amo: Pero, ese Sancho no eres tú.
»Ótros dicen que este refran tuvo origen del silencio que guardó D. Sancho II al repartir D. Fernando el Magno sus estados en 1067, y cuando maldijo desde el lecho de muerte al que se atreviese á despojar de la ciudad de Zamora á su hija doña Urraca.
»El romance del Cid dice: — Quien te la quitare, fija, la mi maldicion le caiga.
Amén, amén, dicen todos, SI NO ES DON SANCHO QUE CALLA.
Juramento tiene fecho sobre la cruz de su espada, antes de la media noche de tenérsela quitada..
» El Comendador Griego trae este refran: A buen callar llaman Sancho; al bueno bueno, Sancho Martinez.
»Y dice á continuacion: Este refran se entiende de esta manera: que al que calla basta llamarle por su nombre; si mucho calla, llamarle por el sobrenombre.» Hasta aqui Bastus, á lo que objetaré yo que, si bien llamaba el vulgo por corrupcion Don Santo al poeta judío de Carrion, el nombre legítimo de aquel rabi era Sem— T'ob; añadiré, por lo que respecta al refran, que tambien se hallan en algunos escritores antiguos las variantes de sabio, sage, y hasta la voz