En vista de lo ya indicado, me atrevo á rendir hoy á El Príncipe del habla castellana, como tributo de rigurosa justicia, en medio de mi admiracion y anonadamiento, el homenaje honroso de proclamar á la faz del mundo literario, que asi como á la bien tajada péñola de Cide Hamete Benengeli estaba reservada la empresa de narrar las aventuras del Caballero Manchego, de igual manera nació Don Quijote para hablar el castellano, si ya no es que el castellano nació para que lo hablára Don Quijote.
Madrid y Abril 23 de 1872.
JOSÉ MARÍA SBARBI.
¿PUEDE TRADUCIRSE EL QUIJOTE?
I.
Aussi Rabelais ne peut il se traduire; tandis que la traduction la plus infidele ne peut entierement defigurer Cervantes.
(M. Guardia.— Le voyage au Parnasse.) La cuestion es curiosa y merece la pena de ser discutida.
Dan motivo á ella de una parte la Carta de un cervantista inglés, que insertó en su número III, la Crónica de los cervantistas (Cádiz, Febrero de 1872), firmada por Mr. A. J. Duffield; y de otra, la especie de respuesta que en artículo titulado El Quijote es intraducible, dió á la estampa el presbitero D. José M. Sbarbi, en el número XVII de La Ilustracion Española y Americana (Madrid, Mayo de 1872).
El Sr. Alejandro Duffield está traduciendo El Ingenioso