" del célebre Torcuato Tasso por D. Juan de Jauregui, en las cuales, como dice el mismo Cervantes, ponen en duda cuál es la traduccion, ó cuál el original (1). Ni aún tan lejos es preciso remontarnos; en nuestros dias Virgilio y Horacio han hablado en lengua española por las plumas de D. Félix M. Hidalgo y de D. Javier de Búrgos; y hasta en nuestro malogrado Espronceda, que á pesar de ser puramente romántico no desdeñaba el estudio y la imitacion de los autores clásicos, encontramos una bellísima traduccion de los últimos versos de la Eneida que demuestran cómo puede traducirse á Virgilio sin hacerle perder nada de su expresion ni de su energía. Dice el latino: at illi solvuntur frigore membra Vitaque cum gemitu fugit indignata subumbras.
Espronceda traduce: De los disueltos miembros huye airada, Dando un gemido de mortal despecho, Aquella alma feroz y vuela impía, Del negro Averno á la region sombría (2).
Algo menos difícil que traducir á los poetas es hacer la version de otras creaciones del ingenio escritas en estilo familiar, en llano lenguaje que por su flexibilidad y variedad de tonos ofrecen tambien graves inconvenientes.
De éstas el modelo y prototipo es el Ingenioso Hidalgo. Su fábula es clara y llana; sin gran trabajo puede hacerse comprender á los lectores de todos los países; sus caracté res estan copiados del natural con tal perfeccion y gracia, que con algun esmero por parte del traductor al interpretar las frases puestas en boca de cada personaje puede (1) Don Quixote, parte II, cap. 62.
(2) El Pelayo, poema, fragmento III.