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Página:El Refranero general Español - IA elrefranerogener06sbaruoft.djvu/29

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— ilustracion procuran desatarlas y buscar el acierto. Despues de cinco años consagrados á hacer la version el señor Duffield vino á España para visitar los lugares descritos por Cervantes, para conocer los pueblos de que hace referencia; pero más principalmente para consultar á los hablistas castellanos, á los eruditos, filólogos y cervantistas sobre las muchas dudas que le ocurrian en la inteligencia de ciertos pasajes y frases, y sobre el modo de trasladar algunos modismos castellanos sin que perdieran su fuerza, su intencion, gracia y carácter... Digno era de verse el ejemplar del Ingenioso Hidalgo que el estudioso inglés traia en su bolsillo.

Subrayados con lapiz los conceptos, dichos y proverbios, anotadas al márgen las dudas, apuntadas las resoluciones, causaba placer al propio tiempo que admiracion el ver tanta constancia en el estudio, tanto amor, y tal aficion inspirados por una obra sublime.

Todos los españoles habrán prestado ayuda para que la obra de Cervantes se conozca en Inglaterra con la perfeccion posible. Por eso extrañamos el tono, un tanto punzante y desdeñoso, á nuestro entender, que escoge el autor del artículo El Quijote es intraducible, al hablar del traductor inglés. Buena ó mala podrá ser la version del señor Duffield; nosotros creemos que ha de tener más de lo primero; pero de cualquier inodo siempre significa un nuevo tributo de respeto á la literatura española ; siempre es incienso quemado en las aras de Cervantes.

Léjos, muy lejos está de nosotros la idea de desanimar á Duffield, ni á ningun otro de los que emprendan tan gloriosas tareas.

Duelos y quebrantos los sábados. No parece que Clemencin ha destruido la teoria de Pellicer en explicacion de esta frase, sino más bien que apoyándose en aquella la ha amplificado y aclarado de un modo conveniente. El significado propio y genuino de la frase queda mucho más claro, admitiendo el aserto de D. Antonio Puigblanch, que afirma que á los restos de la carne se le llamaba en Castilla VI.